el tiempo se esmera
en la cicatriz
del rumbo
como si creara esa marca
en el esfuerzo
tal vez
olvidamos cada madrecita
de extendida
……………………….lengua
la humedad trasformada
el arranque
apenas partimos
y casi creemos decir lo nuevo
pero solo decimos
nuevamente
y tal vez la travesía vuelva a decir
y a pesar de todo
demuestre
que puedo esperar
…………(aun otra
…………la mirada en el mundo)
casa en una casa
luz en la luz
la dicha de
habitar la poesía
tanta espuma ida
en los recuerdos
de la que creímos nuestra
corriente
………….y hoy
son distintos los susurros
que nos marcan
el cuerpo que somos
…………(tal vez el que no fuimos)
Cadencias. De ritmo nunca violento, teje levedades, abriendo -como buena poesía- los caminos ocultos. Tiene en su lenguaje rupturas, que muestran la imprevisibilidad del juego, la intemperie del abrigo, la imperfección del laberinto, y la lengua que nunca es la misma, porque es corrupta pero eterna.
Reflexión sobre el paso del tiempo y del cuerpo, que más allá de su desgaste natural, encuentra una metamorfosis que le permite variar cadencias, encontrar la música propia de su edad. Hacer la paz con su presente.








1 Comentario
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enero 21, 2012 a 2:00 pm
Pablo
…me deje llevar por tus cadencias, entrandosaliendo, sin darme cuenta de que eras vos, y yo, semejantes….
¡bien vale! mas allá de tu nombre
pablo